Esta vez no estará ninguno de los número uno, quienes a su vez eran los ganadores del 2018, al caer derrotados

El número uno de la ATP, el serbio Novak Djokovic, abandonó en octavos de final ante el suizo Stan Wawrinka, quien a su vez cayó este martes en cuartos ante el ruso Daniil Medvedev.

Mientras que la actual número uno de la WTA Naomi Osaka también se despidió también en octavos ante la suiza Belinda Bencic.

Pero a lo que vamos, los nuevos candidatos al título, no son tan nuevos sino más bien los viejos rockeros del circuito.

En el masculino Roger Federer, a sus 38 años, avanzó a los cuartos de final por 13ra ocasión en su carrera, con una victoria el domingo sobre el belga David Goffin, pero este martes no pudo derrotar al búlgaro Grigor Dimitrov, quien tras jugar un gran partido se metió en semis donde enfrentará a Medvedev por un puesto en la final.

A esa gran final debe llegar por la otra parte el español Rafa Nadal, de 33 años, quien tendrá que esperaba jugar su partido número 41 contra Federer. Sin Nole y sin Roger, Rafa es más favorito, pero tendrá que tener mucho cuidado sobre todo con Dimitrov.

Pero para llegar a la final el español primero tendrá que deshacerse este miércoles en cuartos del argentino Diego Schwartzman, a quien ha derrotado en las siete ocasiones en que se han enfrentado, y luego en semifinales al ganador del encuentro entre el italiano Matteo Berrettini y el francés Gael Monfils.

En el cuadro femenino la estadounidense Serena Williams, de 37 años, ha recuperado su nivel y amplia favorita para ganar el trofeo.

Este martes la menor de las Williams avanzó a semis al pasar por encima de la china Qiang Wang, quien había eliminado el domingo a la australiana Ash Barty, una de las favoritas.

Serena se enfrentará a la ucraniana Elina Svitolina, quien a su vez tumbó a la británica Johanna Konta, la verdugo de la número tres, la checa Karolina Pliskova.

No será tan fácil, pero Serena debe llegar a la final, donde su rival debería ser Bencic, si es que saca adelante su duelo con la croata Donna Vekic y luego a la ganadora del partido entre la canadiense Bianca Andreescu y la belga Elise Mertens.

Tal como están jugando Nadal y Serena sería una sorpresa que no llegasen y ganasen la final del último Grand Slam de la temporada, que reparte $16 millones entre más de 600 participantes, incluyendo cerca de $1 millón para los ganadores de los torneos individuales.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here