Del 28 de Julio al 1 de agosto los mejores ciclistas del panora mundial visitaran la provincia Castellana.

Burgos sera el epicentro del ciclismo mundial acogiendo la primera etapa de la 42ª Vuelta que se disputará sobre cinto etapas el línea del martes, 28 de julio, al sábado, 1 de agosto

Cada cuatro años, coincidiendo con los Juegos Olímpicos, el equipo organizador de la Vuelta a Burgos sabe que este año la prueba ciclista más importante de todas las Castillas tendrá más corredores de renombre mundial de lo habitual. Así ocurre desde hace más de 40 años.

La edición de 2020 “es excepcional, en todos los sentidos». «Ni en los peores sueños —peores por culpa de la pandemia— esperábamos tener una Vuelta a Burgos así”, afirma el director de la carrera, Marcos Moral, a menos de una semana para que arranque en la capital burgalesa la competición.

La organización será una suma de burbujas asignadas a cada parte importante de la carrera y cada una tendrá que seguir unos protocolos.

“La UCI ha hecho unas recomendaciones pero nosotros queremos ir un paso más allá y convertirlas en obligaciones tanto para los corredores como para los aficionados” dice Marcos Moral organizador de la carrera.

No habrá contacto con los periodistas más allá del telemático y se acabaron los ‘selfies’ o regalar los bidones a los fans. De hecho, los ciclistas solo podrán lanzar cosas a la cuneta en los avituallamientos habilitados.

Esos seguidores del ciclismo tendrán que cumplir unas normas para acceder a los aforos limitados que habrá en las salidas y en las metas: usar mascarilla, mantener las distancias, usar el gel o permitir que le tomen la temperatura.

En los puertos de montaña el aforo no se limita pero sí se restringe la entrada de vehículos a motor y se vigilará que no se produzcan embudos a los corredores y que todo el mundo lleve bien puesta la mascarilla.

Con todo y con eso aún hay riesgo de que la prueba no llegue a ejecutarse. “Todo va a depender del público, hacemos un llamamiento a la responsabilidad porque si ellos quieren, no hay carrera”, afirman desde la el Monasterio de San Agustín, sede del área cultural y deportiva de la Diputación de Burgos.

“Tenemos miedo porque vamos a un camino que no sabemos dónde nos lleva. Estamos haciendo una prueba deportiva pero a nosotros lo que nos preocupa es la salud”, añade un Marcos Moral que reconoce no mirar a la lista de corredores que han confirmado su presencia en la ruta castellana: Valverde, Evenepoel, Carapaz, Pedersen, Majka, Landa, etc.

“Me he vuelto un aséptico para todos los aspectos deportivos de la carrera. La única preocupación es la salud de la gente, lo que me quita el sueño es la seguridad, la seguridad y la seguridad”, afirma Moral antes de concluir reconociendo que a pesar de la importancia que la Vuelta a Burgos tendrá para el futuro del ciclismo —muchos la han bautizado como ‘La tierra prometida’— y de los agradecimientos que le están lloviendo por parte de los profesionales no compensa: “Al precio que está pagando la sociedad, no compensa”.

Fuente: TGR/TVE

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