Kingsley Coman se formó en la cantera del PSG y se marchó libre en 2014 ante la falta de oportunidades. Con su gol en la final de la Champions, devuelve al confianza al Bayern y deja al megaproyecto parisino sin Champions League.

Nacido en la capital francesa y un producto 100% del centro de formación del París Saint-Germain, ofreció este domingo la Liga de Campeones al Bayern Múnich ante su exequipo, marcando el único gol del partido de la final disputada en Lisboa.

La acción en el minuto 59 fue clara. Centro de Joshua Kimmich y cabezazo cruzado desde unos seis metros para batir a Keylor Navas. Thilo Kehrer, encargado de la defensa del extremo francés durante todo el partido, había perdido la marca.

El ex del club parisino, que a los 18 años dejó el club para fichar por la Juventus antes de hacerlo por el Bayern, no estaba llamado a ser titular en el partido por el título… Lesionado antes de viajar a Lisboa, solo disputó los minutos finales en cuartos ante el Barcelona (8-2) y en semifinales frente al Lyon (3-0).

‘Tengo sensaciones extraordinarias, mucha felicidad pero también un poco de tristeza por el París Saint-Germain, que ha hecho un recorrido extraordinario. Mi corazón estaba al 100% con el Bayern porque soy al 100% un profesional, pero no voy a mentir, ver a Presnel (Kimpembe) así, ver al equipo así, da dolor de corazón’, admitió Coman a la televisión francesa RMC Sport.

En una conferencia de prensa esta semana, reconoció que no estaba seguro de ser capaz de jugar un partido completo: ‘Me siento bien físicamente, pero es verdad que durante varios meses no he jugado 90 minutos. Puedo dar 30, 45 o 70 minutos a fondo, en todo caso estaré fresco’.

Preguntado antes del partido por su elección de hacer jugar a Coman en lugar de a Ivan Perisic, titular en los dos partidos precedentes, el entrenador del Bayern Hansi Flick se justificó: ‘Es un antiguo parisino, tendrá sin duda un pequeño suplemento de motivación y lo elijo por su velocidad, que la necesitaremos’.


Coman, que en 2015 había vivido una final de la Champions con la Juventus (derrota 3-1 contra el Barcelona) en la que jugó un minuto, se había mostrado sereno antes de enfrentarse al equipo en el que debutó como profesional.

Su titularidad y su gol son una recompensa para el coraje y la paciencia del jugador, cuya prometedora carrera ha estado lastrada por las lesiones. En 2018 dos roturas del ligamento en la misma rodilla le costaron estar nueve meses de baja y le dejaron sin ser convocado para el Mundial de Rusia que ganó Francia.

Esta temporada, también marcada por las lesiones, ha sido titular 17 veces en la Bundesliga, con cuatro goles y cuatro pases decisivos. Estadísticas que no parecen suficientes para un jugador de su talento. Se guardaba lo mejor para dar la sexta Champions a su club.

Lo cierto es que el Bayern supo ver el talento desaprovechado también por la Juventus, donde apenas llegó a jugar, y se lo llevó una temporada después, cedido por dos temporadas.

Pese a dar un buen nivel a la sombra de Robben y Ribery, la Juve no contaba con él y el conjunto muniqués se hizo con sus servicios una vez terminó su préstamo en el Allianz. Apenas 20 millones pagó por el gigante alemán en 2017.

Ahora, cinco años después de su primera temporada en Múnich y seis después de abandonar la capital gala, Coman ha devuelto al Bayern su confianza con un gol que le da una nueva Copa de Europa.

De paso, acaba con las aspiraciones de un equipo que prefirió firmar a sus estrellas a golpe de talonario en lugar de optar por las que tenía en casa.

Coman nació el 13 de junio de 1996. Actualmente tiene 24 años de edad.

Fuente: TGR/DiarioDiez

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