¡Eres un nazi!”, canta la afición vallecana, que frustró el fichaje del ucranio en 2017. Es la primera vez que se cancela un partido en España por cánticos ofensivos

El partido entre el Rayo Vallecano y el Albacete se suspendió este domingo en el descanso con 0-0 después de que la afición local insultase a Román Zozulya, delantero ucranio del Albacete. “¡Zozulya eres un nazi!”, “¡puto nazi!” o “¡fuera de Vallecas!”, coreó parte de la afición franjirroja durante la primera mitad del encuentro. En el descanso, ambos equipos decidieron no volver al césped y el árbitro procedió a la suspensión, la primera en un partido de LaLiga por insultos.

Ya en la primera parte, el colegiado detuvo el juego en dos ocasiones durante unos segundos. A la vez, por megafonía se pedía que cesaran los insultos. LaLiga mostró su acuerdo en un comunicado con la decisión del colegiado de no reanudar el encuentro. Durante el choque, Zozulya se mostró tranquilo, en apariencia ajeno a todo el ruido. Cuando su equipo enfilaba los vestuarios, el ucranio acercó la mano a una oreja como respuesta a los cánticos. Mientras, Néstor Susaeta, exjugador del Rayo, pedía prudencia a los aficionados. “Yo ya he parado dos veces, haced lo que creáis necesario”, decía el árbitro a los jugadores del Albacete mientras todos se retiraban.

LaLiga manifiesta su acuerdo con la decisión tomada por José Antonio López Toca [el árbitro] de suspender el encuentro ante los graves insultos y amenazas sucedidos durante la primera parte contra Román Zozulya, jugador del club visitante, y ante la petición de los dos equipos en el estadio de Vallecas”, informó la patronal. El Albacete agradeció al árbitro y a la Federación que suspendiese el choque: “Una decisión tomada con el único objetivo de salvaguardar los valores del deporte que amamos y de nuestra competición”.

Para entender toda la historia hay que remontarse casi tres años. En el mercado invernal de 2017, el Rayo fichó a Zozulya. De inmediato la afición se movilizó y presionó para que la operación se frustrase, cosa que consiguió. Alegaban los seguidores rayistas que el ucranio había tenido acercamientos a la ultraderecha, salieron a la luz imágenes del delantero posando con simbología nazi y fascista, y que eso no concordaba con los valores tradicionales del club. El delantero intentó incluso entrenarse con su nuevo equipo, pero los actos de protesta en las instalaciones no lo permitieron. Tras días de polémica, el delantero renunció a quedarse en Vallecas y volvió al Betis, equipo que lo cedía al Rayo, y se quedó sin jugar el resto de la temporada.

En el cuadro verdiblanco sí que encontró apoyo. Zozulya volvió a Sevilla muy afectado por todo lo ocurrido y tuvo el apoyo incondicional de la plantilla del Betis. “Es un linchamiento”, denunció el capitán Joaquín al leer un comunicado conjunto. También LaLiga, con su presidente Javier Tebas a la cabeza, mostró comprensión con el ucranio y amenazó con acciones legales contra los que coaccionaron al futbolista en Madrid.

Tras la polémica, Zozulya explicó que era defensor del ejército ucranio en el conflicto con los prorrusos, pero negó que simpatizara con el nazismo. “Si algo así pasase en España, no dudarían en defender a su país”, se justificó, a la vez que afirmó que temía por la seguridad de los suyos. “El fútbol es mi vida, pero si tengo que elegir entre el fútbol y mi familia, la decisión es bastante evidente”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here