La Copa América de Brasil 2019 tendrá entre sus novedades que el médico de campo podrá detener el partido en caso de que un jugador reciba un golpe en la cabeza o para que se hidraten los jugadores.

Esas son las dos principales novedades médicas de la competición, que tendrá como coordinador al catedrático de Traumatología de la Universidad CEU San Pablo española, Francisco Forriol.

Su función será la de coordinar los médicos antidopaje y los médicos de campo, además de estar en contacto con los médicos de las selecciones. El médico de campo es el coordina además todas las asistencias del estadio: enfermeros, ambulancias, paramédicos, …

En Brasil 2019, habrá una vigilancia especial de los golpes en la cabeza y una medición exhaustiva de la humedad y la temperatura en los terrenos de juego.

Forriol explica, por medio de un comunicado de la Universidad CEU San Pablo, que el médico de campo, además de ver el partido en el estadio, va a poder seguirlo por televisión para ver mejor el posible golpe en la cabeza y valorar si el jugador está en condiciones de seguir en el partido o no. Si no lo ve en condiciones, podrá dar la orden que se pare el juego y que salga del campo, aunque el jugador se haya levantado.

En lo referente a la hidratación de los jugadores, explica que se han instalado en los estadios unos bulbos térmicos para medir la humedad y la temperatura y que será el médico de campo el que comunique al árbitro si este tiene que hacer alguna parada adicional para que lo jugadores se hidraten. Todo esto se debe determinar antes del comienzo del partido.

En ese sentido, la Internacional Board aprobó en marzo, un cambio en el reglamento que permite que los jugadores se “hidraten” y baje la temperatura de su cuerpo durante un intervalo de 90 segundos a 3 minutos, cuando antes se hacía una “pausa para beber” que debía durar un minuto como máximo.

El profesor Forriol está concienciado que “hay que estar preparado para lo que pueda pasar”, no son sólo los jugadores, sino también todos los espectadores de los estadios. Hay que coordinar ambulancias y hospitales por si pasase cualquier cosa.

Según explica el profesor Forriol, Sudamérica tiene aspectos científicos muy interesantes para el fútbol, que no pasan en otros continentes, como son que juegan partidos a nivel del mar y partidos a 4.000 metros; a 10 grados y a 32 grados con una humedad del 75%… y, desde el punto de vista del registro de datos es muy importante ver cómo se preparan los deportistas ante la altura, qué tipo de tratamientos siguen.

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