José Luis Chilavert, entrevistado en el programa «Último al Arco» de Sport 8.90 en Uruguay, comenzó hablando de la «Corrupbol» y aseguró: «no hay una nueva Conmebol, están los mismos perros pero cambiaron de collar».

«Estos personajes se llevan más de 30 mil dólares por mes, mientras en el mundo le piden a los futbolistas que recorten sus salarios para colaborar con la institución», expresó y mencionó: «en la FIFA o la Conmebol ¿por qué no recortan sus salarios? ¿Acaso en Uruguay, Ignacio Alonso (presidente de la AUF) recortó su salario de la Conmebol? Hay que ver…».

Consultado sobre su llegada a Peñarol en el 2003, rememoró: «me convencieron muy rápido porque la relación con Peñarol venía de larga data. Patricia Damiani viajó a Buenos Aires, me habló y se arregló todo. Para mí era un sueño, conocía a Pablo Bengoechea y Gabriel Cedrés y era un desafío. Disfruté mucho esos seis meses en Uruguay porque me encontré con jugadores espectaculares».

«Fue un trabajo de todos», dijo sobre la obtención del título aquel año: «todos fueron guerreros, gladiadores a la hora de trabajar, el cuerpo médico, utileros, hinchada, todos juntos éramos una familia. Eso se trasladó a la cancha y ganamos un campeonato difícil y complicado».

También se refirió a Diego Lugano y su participación en la intervención en la AUF y dijo: «es una persona que habló que iba a sacar beneficios para los futbolistas, pero hasta el día de hoy el sindicato de futbolistas no trató tan bien a todos los jugadores, porque ese peso que él seguramente pensó que iba a tener no lo tiene. Es una pena porque le dan cabida para poder ayudar y no lo explotan bien, es muy servil para Domínguez y así como ciertos dirigentes de Sudamérica. No pudo sacar provecho al espacio que le dieron».

Por último, habló de su relación con Pablo Bengoechea en su pasaje por el club y expresó acerca de los trascendidos acerca las diferencias que existían: «para nada, compartíamos siempre, fue también el hombre que me ayudó a insertarme en los primeros meses. Me iba a buscar a casa y me llevaba tras el entrenamiento y soy un agradecido. Si tuvimos alguna diferencia fue al final, pero no de mi lado, jamás hubo un problema interno en los últimos seis meses. El éxito es de todos, no de uno solo, es una leyenda viviente de Peñarol y tiene su estatua en Uruguay como debe ser».

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here