Llegar a los cuartos de final ya es un hábito para los barceloneses, presentes entre los mejores ocho de Europa desde hace doce temporadas, un récord.

Pero en las últimas cinco ediciones, solo consiguieron pasar de esa fase en 2015, año de su quinta Liga de Campeones.

Con la esperanza de volver a la cumbre europea y la ventaja de la ida (0-1), el Barcelona de Lionel Messi recibe al Manchester United, a partir del as 2 p.m., para romper con su maleficio en los cuartos de final de la Liga de Campeones.

Hace tres años que el club catalán se tropieza en esta fase contra Atlético de Madrid, Juventus y Roma. La herida de esta última caída (4-1, 0-3) cuando lo tenían todo de cara todavía escuece e incrementa la motivación.

“Nos quedó la espinita de la Champions, sobre todo por la forma en la que se produjo la eliminación”, advirtió Messi a principios de temporada. “Vamos a darlo todo para que esa copa tan linda y tan deseada vuelva al Camp Nou”.

Este maleficio, sin embargo, no amedrenta a su técnico Ernesto Valverde. “No hay ningún temor, lo que hay es una ilusión tremenda”, afirmó.

Eso sí, no vale confiarse con la ventaja de la ida. “El resultado no es definitivo ni mucho menos, tenemos que ir a hacer nuestro juego y no tenemos por qué especular con el marcador”, advirtió.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here